Bienvenidos a las Naciones Unidas

Protección del mandato civil

  • Personas desplazadas que viven en un sitio de protección inundado.
    Foto ONU/UNMISS/JC Mcilwaine
Muchas misiones de mantenimiento de la paz tienen el mandato de proteger a civiles, especialmente a aquellos bajo amenaza de daño físico.

La Protección de los Civiles es una responsabilidad que se incluye en todas las partes de una misión de mantenimiento de la paz: funciones civiles, militares y policiales. En muchos casos, las misiones de mantenimiento de la paz están autorizadas a utilizar todos los medios necesarios, incluido el uso de la fuerza mortal, para prevenir o responder a las amenazas de violencia física contra civiles, dentro de sus posibilidades y en su zona de operaciones, y sin perjuicio de la responsabilidad que incumba al gobierno anfitrión.

El mandato de Protección de los Civiles para el mantenimiento de la paz se basa en una serie de principios:

  • La protección de civiles es la principal responsabilidad de los gobiernos.
  • El personal de mantenimiento de la paz con un mandato para proteger a civiles tiene la autoridad y la responsabilidad de ofrecer protección dentro de sus posibilidades y en las zonas de despliegue que el gobierno no pueda o no quiera proteger.
  • La protección del mandato civil es una actividad que implica al conjunto de la misión, no solo una labor militar, que encarna un servicio activo de protección.
  • La protección de civiles se lleva a cabo en colaboración con actores humanitarios y respetando los principios humanitarios.
  • La protección del mandato civil está en consonancia con los principios del mantenimiento de la paz, incluido el consentimiento del estado anfitrión, la aplicación imparcial del mandato y el uso de la fuerza solo en defensa propia o si está autorizada por el Consejo de Seguridad.
  • La protección del mandato civil es un mandato prioritario de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad.

¿Cómo llevan a cabo las misiones las actividades de Protección de los Civiles?

En virtud de la naturaleza de la amenaza contra los civiles, la misión llevará a cabo diversas actividades, incluida la colaboración con las partes en el conflicto y las comunidades afectadas, que proporcionen protección física y la formación de un entorno de protección.

  • Todos los miembros de la misión entablan un diálogo y participan en actividades políticas de promoción, como el apoyo a la reconciliación, los acuerdos de paz o la mediación, las comunicaciones con el gobierno o la resolución de conflictos locales. Incluso si tales esfuerzos no son siempre visibles, no se debe infravalorar la importancia de esta labor que pretende apoyar al gobierno anfitrión en su responsabilidad de proteger a los civiles.
  • El personal de mantenimiento de la paz también adopta medidas para ofrecer protección física; a menudo disuade ataques a civiles mediante patrullas activas que utilizan la fuerza en caso necesario.
  • Por último, las misiones de mantenimiento de la paz también llevan a cabo actividades que apoyan la formación de un entorno de protección que aumenta la seguridad y protege a los civiles de la violencia. La mayoría de estas actividades consisten en el refuerzo de la capacidad de protección del gobierno anfitrión, incluso a través de la ley y las reformas en el sector de la seguridad. El personal de las misiones también participa en el desarrollo de la capacidad de las autoridades nacionales para promover y respetar los derechos humanos, prevenir y responder a la violencia contra los niños y a la violencia de género.

Los asesores de Protección de los Civiles

Todo el personal involucrado en una operación de mantenimiento de la paz —incluido el civil, militar y policial— tiene un papel en la protección de civiles. El personal especializado, incluido un Asesor Superior de Protección de Civiles, apoya la aplicación de este mandato y garantiza que las preocupaciones relativas a la Protección de los Civiles se integren adecuadamente y se prioricen dentro de la misión. Desempeña la función de asesorar, coordinar, supervisar y presentar informes. Concretamente, el Asesor Superior de Protección de Civiles es el responsable de trabajar con el personal de las misiones para desarrollar y actualizar con regularidad las evaluaciones de amenazas contra la Protección de los Civiles; de este modo, establece las estructuras de coordinación de la Protección de los Civiles y el desarrollo de una estrategia de Protección de los Civiles en toda la misión.

El Departamento de Operaciones de Paz (DOP) y el Departamento de Apoyo Operacional (DAO) de Nueva York también se centran bastante en ayudar a que todo el personal de mantenimiento de la paz cumpla su función de proteger a civiles de manera eficiente y eficaz mediante las siguientes acciones:

  • El asesoramiento a los órganos decisorios de las Naciones Unidas, como el Consejo de Seguridad y la Asamblea General, sobre las amenazas a civiles en zonas en las que está desplegado el personal de mantenimiento de la paz.
  • El desarrollo de políticas y directrices para orientar la aplicación de los mandatos de Protección de los Civiles.
  • El apoyo a las misiones para el desarrollo de estrategias de Protección de los Civiles integrales, y basadas en las necesidades y situaciones concretas de la misión, que les ayuden a aprovechar todos los recursos disponibles para la tarea.
  • El desarrollo de cursos de formación sobre Protección de los Civiles dirigidos al personal antes del despliegue y mientras estén trabajando en operaciones de paz. Estos cursos están dirigidos al personal militar, policial y civil.

Actividades de Protección de los Civiles en desarrollo

Decenas de miles de miembros del personal de mantenimiento de la paz se ponen en peligro a diario para proteger a civiles de los efectos de la violencia física. Parte de la labor actual que realiza el personal de mantenimiento de la paz consiste en lo siguiente:

  • La prestación de protección física a cientos de miles de personas desplazadas internamente en zonas de Protección de los Civiles, como en Sudán del Sur.
  • El despliegue adicional de personal militar y civil de misiones cuando estalla una crisis para ofrecer protección, supervisar las violaciones de derechos humanos y crear un entorno favorable para la asistencia humanitaria, como el realizado en la República Democrática del Congo.
  • El desarrollo de mecanismos, incluidos los sistemas de alerta temprana, las redes de alerta comunitarias, los acuerdos de enlace comunitarios, la información pública y los sistemas de comunicación.

Desafíos de la implementación de mandatos de Protección de los Civiles

Las operaciones de paz se enfrentan a desafíos para implementar este complejo, pero sumamente importante, mandato:

  • A menudo protegemos a civiles bajo duras condiciones y en terrenos difíciles, con recursos limitados, y en situaciones en las que los otros actores carecen de voluntad o capacidad para hacer su parte.
  • Las operaciones de paz suelen desplegarse ante expectativas poco realistas de que podrán proteger a todos los civiles y en todo momento.
  • La naturaleza dinámica de las zonas en las que operamos implica que la situación de seguridad puede cambiar muy rápido.

La protección de civiles no es responsabilidad exclusiva de las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Los estados tienen la responsabilidad principal de proteger a los civiles y el personal de mantenimiento de la paz no sustituye al compromiso político de abordar las causas principales del conflicto y la violencia. La Protección de los Civiles es un esfuerzo sistémico que incluye las siguientes partes:

  • El estado anfitrión con la responsabilidad principal de proteger a los civiles.
  • El Consejo de Seguridad que ofrece la protección de los mandatos civiles.
  • DOP y el DAO que planifican, despliegan y gestionan las operaciones de paz.
  • Los países que contribuyen con tropas y policías que proveen personal para nuestras operaciones;
  • El personal de las operaciones de paz sobre el terreno que implementa el mandato que se le ha facilitado.
  • Las organizaciones humanitarias sobre el terreno.
  • La población local que comparte información fundamental y planes de protección.